Amnesia voluntaria
I. Desperté muy temprano esta mañana. El roce de la sábanas en mis piernas es muy molesto y ese brillo del sol, que entra justo por esa abertura en la cortina de la ventana, me hace arder la vista al darme de frente. Siempre tomo tarde el café, frío. La alarma de la máquina suena cerca de las 6am y después de unos pitidos muy molestos, arranca, como cada día. Hoy huelo café recién hecho, así que si, me levante temprano . Que bien se siente estirarse, ¿no? Me recorre una especie de electricidad por el cuerpo cuando lo hago, quizás a muchos les pasa, me da placer hasta ese calambre que me arruina el momento y me deja retorciéndome unos minutos del dolor. Ahora es cuando la bruja entra asustada al escuchar como no paro de quejarme, es automático, cada vez que me pasa esto miro a la puerta como si en cualquier momento fuera a entrar a romperme las pelotas. No lo hace, me olvido que ya no lo hace. Me olvido que ya no esta acá, me olvido que ya no hay nadie acá. Voy a ...