MEMORIA DE UN AMOR
Por algunos breves instantes, sabía que no le quedaba mucho
tiempo.
Así, casi sin quererlo, fue transformando su mundo y a todo lo que lo rodeaba.
Recuerdo sus manos. Su piel tan delgada como un papel.
Esas manchas ya no podían contarse, era casi imposible como contar las estrellas en la noche.
Formaban figuras y constelaciones cada vez que las miraba.
Me tentaba acariciarlas por lo suaves que eran pero a la vez tan frágiles y delicadas, que sentía que si las miraba mucho iba a provocarle tantos moretones, como aquellos que solía tener, cuando rozaba sus extremidades con algo mas duro que un algodón.
Cada lunar contaba una historia.
Su mirada, algo apagada, había dejado el brillo y el asombro en la juventud, en sus años mozos, en la vida misma, y en mi...
Poco a poco se fue apagando, sin decirle nada a nadie, ni siquiera a el mismo, pero a su vez, sus ganas de seguir eran tantas que hacia flaquear a cualquier sombra que estuviese cerca.
Sentía miedo por lo que iba a venir, miedo por aquello que no iba a ser capaz de controlar, mas que miedo... incertidumbre.
Pero aun así, la felicidad que solía llegar a sentir, hacia que se olvidara de todo y solamente sonriera, dejando ver cada una de esas a
arrugas que la vida le supo regalar.
............... ................... ................. .......................... ................................Agua De Azahar

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